viernes, 4 de marzo de 2016

HOMENAJE 27 DE FEBRERO A LAS VÍCTIMAS DEL GOLPE DE ESTADO DE1936 Y LA REPRESIÓN FASCISTA EN ARCOS


El pasado sábado 27 de febrero, la AMHAF llevó a cabo un homenaje a las víctimas del fascismo en Arcos con la intención de reconocer el sufrimiento de las decenas de familias arcenses que fueron represaliadas por los golpistas. El acto consistió en la entrega de carnés de socios de honor a los hijos de los asesinados que han colaborado con la asociación con sus testimonios, la entrega de un cuadro-diploma y una copia de los vídeos proyectados durante el acto. Tras esto se visualizó el tráiler del documental, Arcenses sin huella, que está confeccionando la asociación; y otro vídeo creado para la ocasión, Vidas rotas, un canto a la memoria de los asesinados con pequeñas microbiografías de una docena de ellos. 

A continuación pueden ver las fotos de la entrega de carnés de socios de honor y cuadros-diplomas.

 Cristobalina Álvarez, hija y sobrina de los desaparecidos y asesinados Antonio y José Álvarez.

     Antonia Rodríguez, hija de José Rodríguez Arcila.

Antonia Rodríguez, hija del ajusticiado José Rodríguez Arcila "Zerengue".


 Miguel Ramírez, hijo de Manuel Ramírez Basildo. Antonia Bernal Ruiz, nieta de Rafael Ruiz Vázquez y sobrina del asesinado Juan Ruiz Benítez.

 José Muñoz González, hijo de Manuel Muñoz "El Chusco".

Adela Oliva, hija del desaparecido y asesinado José Oliva Guzmán.


   Beatriz Cerredo, hija del asesinado Juan Antonio Cerredo Segura.


 Isabel del Valle, hija del asesinado Francisco del Valle Nuño "Frasquito el de la Posada".


 Cristobalina Álvarez, hija y sobrina de los asesinados Antonio y José Álvarez.


 Francisco Alba, hijo del asesinado Francisco Alba Iglesias.


 Beatriz Cerredo, hija del asesinado Juan Antonio Cerredo.


Concepción Martin García, nieta de Manuel García Sañudo recoge el cuadro-diploma

Luis Ortega, nieto del asesinado y desaparecido Miguel Gil Blázquez recoge el cuadro-diploma.


Luis Ortega, en representación de la familia del asesinado Miguel Gil Blázquez recoge el diploma

jueves, 3 de marzo de 2016

Guerras, memoria y justicia

Guerras, memoria y justicia

04mar 2016
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PUBLICADO EN: http://blogs.publico.es/dominiopublico/16061/guerras-memoria-y-justicia/

Ignacio Ramonet
Director de ‘Le Monde diplomatique’ en español
*Con este artículo ponemos en marcha una colaboración regular con la publicación mensual francesa ‘Le Monde diplomatique’. El texto, que corre a cargo de Ignacio Ramonet, saldrá publicado en el número de marzo de dicha publicación. 
Este año, en julio, se cumplen ochenta años del inicio de la Guerra Civil española (1936-1939). Uno de los conflictos más despiadados del despiadado siglo XX. Que una inclemente dictadura prolongó durante cuarenta larguísimos años más. Y que marcó al rojo vivo la memoria colectiva. Aún hoy, a decenas de miles de españoles les está prohibido desenterrar los restos de sus familiares, dispersos por las cunetas del país, fusilados sin juicio sólo por ser republicanos. Ni siquiera el restablecimiento de la democracia en 1978 sosegó los ánimos como lo acaba de demostrar, en Madrid, el reciente encono en torno a la ‘desfranquización’ de los espacios públicos…
La Ley de la Memoria Histórica (2007), al no reconocer que los crímenes del franquismo fueron cometidos contra toda la sociedad española y contra la humanidad, no permitió cicatrizar las profundas heridas de la guerra. Que siguen sangrando hoy… Recordemos que la Justicia española sancionó hace unos años al juez Baltasar Garzón por haber éste iniciado, en octubre de 2008, una investigación sobre las desapariciones, durante la Guerra Civil española, de más de 100.000 republicanos (cuyos cuerpos yacen en fosas anónimas, sin derecho a un entierro digno) y sobre el destino de 30.000 niños arrebatados a sus madres en las cárceles para ser entregados a familias del bando vencedor durante la dictadura franquista (1939-1975).
La decisión administrativa tomada en España en 1977, con la Ley de Amnistía (que, en aquel momento, buscaba esencialmente sacar de prisión a cientos de detenidos de izquierdas), consistió en no hacer justicia y no encarar ningún tipo de política de memoria.
Obviamente, a ocho décadas del inicio del conflicto y al haber desaparecido, por causas biológicas, los principales responsables, hacer justicia no consiste en llevar materialmente a los acusados de crímenes abominables ante los tribunales. Aunque, Alemania no ha dudado en llevar a los tribunales, hace unas semanas, a un ex sargento de las SS de 94 años de edad, Reinhold Hanning, acusado de complicidad de asesinato por haber trabajado en el campo de concentración de Auschwitz en un momento en el que cientos de miles de judíos húngaros fallecieron allí.
Pero no es sólo un asunto jurídico. Lo que está en juego es el derecho de las víctimas a una reparación moral, el derecho colectivo a la memoria, a poder establecer oficialmente, sobre la base de atrocidades demostradas, que el franquismo fue una abominación. Y que su impunidad es insoportable. Poder enunciarlo, proclamarlo y mostrarlo en ‘museos consagrados a la Guerra Civil’, por ejemplo, en los manuales escolares de historia y en días de solemne homenaje colectivo. Así se hace en toda Europa en solidaridad con las víctimas del nazismo.
La Ley de Amnistía española condujo a imponer, sobre la ‘banalidad del mal’ franquista, una suerte de amnesia oficial, un mecanismo de ‘ceguera inconsciente’ (en este caso colectiva) mediante el cual un sujeto hace desaparecer hechos desagradables de su memoria. Hasta que un día regresan a borbotones, en un estallido de irracionalidad.
En España no se constituyó nunca ninguna Comisión de la Verdad como las que se han multiplicado por el mundo en nombre del deber de memoria.
“El deber de memoria –dice el filósofo Reyes Mate– nace de Auschwitz porque aquello fue pensado como un proyecto de olvido. No debía quedar ningún resto físico del pueblo judío para que se olvidara su contribución a la historia de la humanidad. El proyecto tuvo lugar, por eso hablamos de ‘crimen contra la humanidad’, pero no se consumó porque Hitler fue vencido y eso nos obliga a recordar aquel genocidio. Honrar la memoria de Auschwitz es entender el alcance del deber de memoria”.
La película Shoah empieza con una secuencia en la que un superviviente camina cabizbajo hasta un punto en el que señala al suelo mientras dice: “Era ahí”. Ahí no hay nada, un poco de césped envuelto por el silencio de un bosque perdido en Polonia. Pero ahí estaba… la cámara de gas. La mirada de la víctima devuelve a la realidad de ese lugar una presencia olvidada. La mirada de la víctima permite conocer una parte de la realidad que sin ella sería inaccesible.
Eso demuestra que la memoria, como lo saben los antropólogos, es también conocimiento y no sólo sentimiento.
Por eso ya se han creado, en más de treinta países, Comisiones de la Verdad. Estos organismos oficiales, temporales, se encargan de investigar un conjunto de violaciones sistemáticas de los derechos humanos para contribuir a la manifestación de la verdad sobre los crímenes. Casi siempre, esas Comisiones publican un informe final en el que exponen sus conclusiones y sus recomendaciones.
El modelo de estas comisiones es la Comisión para la Verdad y la Reconciliación (1995) que buscaba la justicia luego del fin del apartheid en Sudáfrica. Sus objetivos fueron: promover la unión nacional, la reconciliación, determinar las causas de la violencia y establecer medidas de reparación. Un anticipo a lo que llamamos hoy ‘justicia transicional’.
Los testigos que eran identificados como víctimas de graves violaciones a los derechos humanos eran invitados a brindar testimonio sobre sus experiencias. Muchas de estas víctimas ofrecieron sus testimonios en audiencias públicas. Los victimarios o perpetradores de crímenes violentos podían también dar testimonio y solicitar en ciertos casos una amnistía. Esta comisión estaba encabezada por el arzobispo Desmond Tutu, quien había establecido como lema de la Comisión que “sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no puede haber perdón”. La transición democrática en Sudáfrica se vio facilitada por un proceso único de reconciliación y de búsqueda de la verdad.
Este proceso es necesario hoy en otros países, por ejemplo, en Venezuela, donde la Asamblea Nacional, controlada por la oposición de derechas, intenta imponer contra los derechos de las víctimas una ley de amnistía (como lo hicieron los militares golpistas del Cono Sur) a favor de cabecillas violentos que provocaron guerrillas urbanas (una suerte de kale borroka generalizada) en 2014, las cuales causaron decenas de muertos y centenares de heridos. O en México, donde la ‘guerra del narco’ ya ha causado unos 200.000 muertos.
Recientemente, en Colombia, el Gobierno del presidente Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron, en el marco de los Diálogos de Paz, la creación de una Comisión de la Verdad para “esclarecer” y “explicar” el conflicto que –desde hace más de medio siglo– desgarra ese país sudamericano. Los negociadores explicaron que esa Comisión tendrá tres objetivos: “Contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido (…) y ofrecer una explicación amplia de la complejidad del conflicto; promover y contribuir al reconocimiento de las víctimas y de las responsabilidades individuales y colectivas; y promover la convivencia en los territorios del país, fomentando un ambiente de diálogo”. “Nos urge –añadieron– dar respuesta a los colombianos y, en especial, a las miles de víctimas que reclaman verdad. Lo hemos dicho antes y no nos cansaremos de repetirlo: las víctimas son la razón de ser de este esfuerzo por poner fin al conflicto”.
La reconstrucción de la identidad social es un trabajo colectivo que supone poder realizar un relato fidedigno de los crímenes perpetrados desde el autoritarismo. Ese relato resulta indispensable para las nuevas generaciones que se acercan a conocer su pasado. Para que la memoria no se degrade, es necesario ejercerla en relación con el presente y de cara al futuro.
Para ponerle un punto final a la impunidad y desterrar la posibilidad de que se vuelvan a repetir los crímenes y genocidios, es indispensable rescatar la memoria de las luchas contra la injusticia social, por la soberanía, por las libertades y por los derechos humanos.
También hay que reivindicar los ideales de los luchadores y proponer diferentes acciones: políticas, culturales, mediáticas, etc., para actualizar y revivir hoy la construcción de otra sociedad basada en el paradigma de la solidaridad en oposición al individualismo y a la fragmentación. Igualmente es necesario impulsar la aplicación de las leyes que castigan los crímenes del terrorismo de Estado, denunciar las complicidades e indiferencias que colaboraron en su implementación.
Es indispensable exigir que las autoridades pongan el aparato estatal al servicio del esclarecimiento y de la recopilación de todos y cada uno de los abusos y atropellos contra las víctimas de las dictaduras, del juicio y del castigo efectivo de dichos crímenes.
Es asimismo importante difundir y popularizar el conocimiento de los derechos humanos para que aquellos que son víctimas de hostigamiento y de vulneración de los mismos puedan hacer valer los mecanismos que los protegen del abuso institucional. Finalmente, es determinante promover, de forma activa, la memoria de las luchas populares por la libertad, por la democracia y por la justicia social.
Sin verdad no hay justicia. Alejados de la venganza y sin convocar el rencor ni el resentimiento inútil, tenemos el deber de recordar. Hacer memoria para hacer justicia.

domingo, 28 de febrero de 2016

LOS FANTAMAS DEL PASADO Y EL ACTO HOMENAJE 27-F VÍCTIMAS DEL FASCISMO

"...Los fantasmas del pasado,
Desde el fondo de la Tierra,
Gritan por la dignidad..."
Mi profesor de historia solía decirme que los libros de historia no siempre cuentan la verdad, porque la historia la escribían los que ganaban.
Hoy, junto a un grupo estupendo de personas implicadas, se ha dado un pasito más para escribir la otra historia. La de los que perdieron y nunca fueron escuchados. Y se les ha dado el reconocimiento que tanto tanto tanto tiempo llevan esperando. Públicamente se ha rememorado su sufrimiento y se ha honrado su valentía. Y les hemos aplaudido, y hemos llorado con ellos. Han dejado de ser ciudadanos de segunda condenados al olvido para pasar a ser el centro identificado de nuestra actividad comprometida.
Y hoy es uno de esos días que se te quedan guardados en la cajita de recuerdos indestructibles. Que te hacen coger fuerzas, y ver que todo el esfuerzo merece la pena. Y que, personal y egoístamente, me hacen sentirme bien, en coherencia y equilibrio perfecto entre lo que pienso, lo que siento y lo que hago.
Gracias, gracias y gracias. A las víctimas, a los compañeros, a los asistentes. Gracias.
No aspiro ni siquiera a que les hayamos ayudado a cerrar las heridas; me conformo con que se haya entendido como un beso de amor y de respeto profundo hacia las mismas.
A seguir trabajando.
Salud y Memoria
María Macías Ibáñez

jueves, 18 de febrero de 2016

ACTIVIDAD DE FEBRERO

La Asociación por la Memoria Histórica de Arcos de la Frontera celebrará el día 27 de Febrero, sábado, un evento en el Centro Cívico. Éste tendrá lugar a las 12 de la mañana y consistirá en un acto-homenaje de reconocimiento a las víctimas arcenses del golpe de Estado del 18 de Julio de 1936, de la represión fascista y de la dictadura franquista. En él se hará entrega de los carnets a nuestros socios de honor y de la presentación del tráiler “Arcenses sin huella”, película documental que nuestra asociación está realizando sobre los hechos ocurridos en Arcos durante el golpe militar de 1936. A su vez, también se procederá a la visualización del vídeo “Vidas rotas”. El acto finalizará con unos aperitivos para todos los asistentes

UNA LLAMADA DE LA MEMORIA

En el día de ayer recibimos una llamada inesperada. Un familiar de Manuel García Sañudo, máximo dirigente del socialismo arcense en los años treinta fusilado en 1936, se ponía en contacto con nosotros porque llevaba años investigando quién fue su abuelo y qué fue de él. Con la voz entrecortada, J.R, nieto de este asesinado, apenas podía hablar debido a la emoción. Nos decía que por fin encontraba a alguien que le escucha y que compartía el objetivo de conocer qué pasó en Arcos a partir del golpe de Estado del 18 de julio. Al igual que nosotros se pregunta dónde están las más de ochenta personas que fueron desaparecidas y asesinadas en Arcos. Sea este post un homenaje a la familia de García Sañudo.

Manuel García Sañudo, propietario de un café-bar y de ideología socialista, fue un hombre de referencia en el movimiento obrero arcense y en la política local. En los años diez había pertenecido a la sociedad “Fraternidad Obrera” y había actuado como representante de los obreros en algunas negociaciones con los patronos. Era un hombre que desde el centro obrero había fomentado la educación y por ello fomentó la constitución de la biblioteca de Fraternidad Obrera, en 1920 comentaba en la revista de feria: “un pueblo de ignorantes es un pueblo esclavo y donde predomina la esclavitud impera la tiranía”.

Más tarde, en 1926, había sido alcalde accidental de Arcos y con la llegada de la República es nombrado teniente de alcalde. En los años treinta fue el líder del PSOE de Arcos. El 15 de abril de 1931, cuando es declarada la República en el pueblo, García Sañudo pronuncia, a nuestro juicio, las palabras más bellas y realistas de toda la sesión plenaria. Así, a pesar del delicado estado de salud en el que se encontraba en esos momentos, comentaba lo siguiente:

“El triunfo de la República débese primeramente a la clase obrera, a la decisión de los jóvenes estudiantes y a todos aquellos que han dado su libertad y hasta su sangre por la idea. Entre ellos nos han legado un tesoro que tenemos el deber de conservar laborando con honradez y buena voluntad, pues no debe olvidarse que hay enemigo acechando por si delinquimos. Ha llegado la hora del triunfo de la democracia, más debe tenerse muy presente que ella no es venganza ni odio, sino fraternidad y amor. Que el proceder de todos así lo demuestre”.
En febrero de 1936 fue nombrado de nuevo concejal y tras el golpe de Estado fascista fue sacado de un convento y asesinado. Según el registro civil, fue asesinado el 14 de agosto de 1936. Tenía 46 años, dejaba viuda y varios hijos.


Antonio Ortega Castillo - 19/02/2016.

lunes, 15 de febrero de 2016

UN ETERNO LUNES SALVADO POR LA MEMORIA

El día de hoy nos ha vuelto a recordar que estamos en Invierno. Ha sido como si a éste le haya dado por desprenderse del disfraz de primavera que llevaba hasta hace unos días. Hoy era lunes. Amanecí con la resignación de los lunes y el agobio de una agenda completa para la semana. Sin embargo, la ternura de la Memoria me ha donado la Fuerza de los martes, el Optimismo de los miércoles y las Ganas de los viernes. La Memoria de mi pueblo, de su gente y de la sublevación contra la miseria. En apenas dos horas, con unas pocas frases de una octogenaria, mecidas con una intensa mirada y bajo el testigo del relato vivido, he aprendido más que en algunas asignaturas de la Universidad. Esta tarde, junto a mi escudero Ruben Medina Sierra , he tenido la preciosa oportunidad de entrevistar a A.O.B; víctima del Franquismo, hija de un fiel defensor de la igualdad y el trabajo. Presidente de “Fraternidad Obrera”, su padre, José Oliva, fue uno de los grandes sindicalistas que viera el Arcos de los años treinta. Tras el triste Golpe de unos españoles avariciosos y en los primeros días de la “cruzada nacional-católica” fue asesinado, quedando desamparados su mujer, que estaba embarazada, y sus tres hijos. Con la generosidad de una persona que ha desafiado al hambre, mientras nos ofrecía una y otra vez café y cerveza, nos ha relatado su vida. Con el instinto de supervivencia necesario para salir adelante en tiempos de racionamiento, nos decía: “Teníamos prohibido decir que a mi padre lo mataron. Para la gente, él había muerto”. Con el desasosiego de sufrir a una inhumana España, comentaba: “El pecho lo tengo lleno de lágrimas”. Con la inocencia de la niña que un día fue, asentía: “Yo no entendía de falangistas”. Con el miedo del terror vivido, entrecortada, confesaba: “Los gritos de las palizas que le daban a los hombres los tengo metío [sic] en la cabeza”. Y con la sabiduría de los años lapidó una frase que resume lo que hizo el sanguinario Golpe de los señoritos andaluces y el ego de un puñado de militares: “¿Robar? Robar es los corazones que asesinaron”. Adela me ha vuelto a demostrar que en España aún estamos en el invierno del silencio y que la fría injusticia sigue amargando el final de muchas vidas. Adela no olvida. Nosotros, tampoco.
Salud y Memoria.
Antonio Ortega Castillo
15/02/2016

jueves, 11 de febrero de 2016

LA ASOCIACIÓN EN EL PARLAMENTO ANDALUZ

Hoy nuestro presidente, Antonio Ortega, ha expresado la voz de los silenciados y los vivos, nuestra voz y la de aquellos que por desgracia fueron olvidados, en el Parlamento Andaluz, donde se debatía una nueva Ley de Memoria Histórica. Ha representado a la Asociación por la Memoria Histórica de Arcos de la Frontera, nuestra alegría desborda y nuestros sueńos siguen caminando. 
Un saludo.
10/02/2016